El deslizamiento ocurrido semanas atrás habían ocasionado taponamiento de la carretera y dificultades para el comercio.

Tras los derrumbes ocurridos en los sectores de Peña de Oro Chiquito y El Ramo que mantenían cerrada la vía, la Secretaría de Infraestructura de Santander intervino la zona y logró habilitar este corredor vial.

Las piedras y arena habían cubierto por completo la carretera impidiendo la comunicación de cientos de personas, entre ellos campesinos que no habían podido continuar transportar sus cosechas.

Sin embargo a partir de hoy regresa a la normalidad esta vía de gran flujo vehícular.