Una nueva de lagartija fue identificada en Santander. Se trata de una especie única en el mundo que solo ha sido observada en los municipios de San Vicente de Chucurí, Zapatoca y Betulia. Gracias al trabajo del Grupo de Estudios en Anfibios y Reptiles de Santander, Gears, de la UIS, se logró caracterizar este reptil.

Quien lideró esta investigación fue el biólogo Elson Meneses Pelayo, director del Gears, en compañía de su colega Juan Ramírez, quien adelanta una tesis doctoral en la Universidad de San Diego en California, Estados Unidos.

Este logro científico se registró en San Vicente Chucurí, la localidad donde nació Meneses Pelayo. Este territorio rico en biodiversidad guarda una gran variedad de especies desconocidas en el mundo, debido a que por muchas décadas fue una zona de conflicto armado.

De hecho, el experto cuenta que su familia fue víctima de desplazamiento por cuenta de la violencia y cuando años después retornaron a sus terrenos se apasionó por descubrir las riquezas naturales de las inmediaciones del río Chucurí.

Para los campesinos no era extraño encontrarse de vez en cuando con una de estas lagartijas, coloquialmente llamadas ‘chinitas’ o lagartijas caseras. No obstante, la comunidad científica internacional desconocía la existencia de este animal.

Al notar que estos reptiles eran diferentes a las lagartijas que normalmente se encuentran en las ciudades como Bucaramanga, surgió la idea de estudiar a este animal.

El hallazgo

En 2014 el grupo Gears inició una investigación para detallar las características morfológicas y moleculares de dicha lagartija. Seis años después se pudo confirmar formalmente que se trata de una especie originaria de Santander única en el mundo. Fue bautizada como ‘Gonatodes chucuri’ o Gecko del Chucurí, en honor a su hábitat. El trabajo fue publicado en la revista internacional Zootaxa.

De esta forma, de las 617 especies de reptiles que hay en Colombia, 133 están presentes en Santander. Con el nuevo descubrimiento aumentó a cuatro la cifra de especies de reptiles endémicos de este departamento.

Esta reptil de tamaño mediano se diferencia por su “ausencia de espina supraciliar y de grupos de escamas cónicas ampliadas a los lados del cuerpo, por tener un patrón de escamas subcaudales, y la presencia en ambos sexos de un patrón de coloración dorsal críptico”.

El Gecko del Chucurí posee un color que le permite camuflarse entre la corteza de los árboles donde viven. Se encuentran cerca a los cultivos de café y cacao, al igual que en viviendas antiguas construidas en tapia pisada y caña brava.

Conservación

Debido a que se trata de una especia recién descubierta por la comunidad científica, aún se desconoce cuál es su estado conservación. Sin embargo, se teme que se trate de una especie en riesgo de extinción debido a que solo ha sido identificada en algunas zonas de tres municipios.

Ante esta posibilidad, Elson Meneses considera necesario proteger los relictos de bosques de aquella región. Ya que la especie convive en zonas veredales, el biólogo recomienda que los campesinos empleen técnicas amigables con el medioambiente. “Se debe pensar en cultivos agroforestales. Se pueden conservar los árboles nativos y sembrar café en el mismo lugar”.

Meneses resaltó que paralelamente se adelantan investigaciones para hallar nuevas especies en Santander, incluso se espera que a lo largo de este año se pueden caracterizar tres especies. “Santander es un foco de diversidad desconocida. No es sorpresa que en los próximos años se sigan descubriendo nuevas especies. Actualmente estamos trabajando en anfibios, serpientes y lagartijas”.

En la página santanderherps.com se pueden encontrar detalles de las especies de anfibios y reptiles que habitan en territorio santandereano.

$!La nueva especie de lagartija única en el mundo que fue identificada en Santander