El 28 de abril, el Ministerio de Salud reportó el caso número 40 de coronavirus en Santander. Desde entonces el departamento no registra un nuevo positivo y, además, 33 de los 40 contagiados se han recuperado. ¿Qué está pasando en Santander?

Con el reporte de contagiados que publicó el MinSalud el pasado 6 de mayo, en el que no hubo ningún positivo en Santander, las dudas mezcladas con un poco de optimismo invadieron las redes sociales y los chats familiares.

“¿Pararon las pruebas? ¿Están escondiendo los casos? ¿Es porque se han muerto sin que los testeen? ¿Vencimos el virus?”

Para seis expertos consultados, las bajas cifras en contagios deben dar un parte de tranquilidad, pero no significa que el departamento esté libre de Covid-19 por lo que recomiendan no bajar la guardia.

Todos concuerdan en que el éxito, hasta el momento, no se debe a una sola razón sino a diversos factores que tienen que ver con la toma de decisiones rápidas y estrictas por parte del gobierno departamental, la responsabilidad de los santandereanos y la geografía del departamento, entre otras hipótesis.

Lo primero que hay que decir, explicó el secretario de Salud de Santander, Javier Villamizar, es que a la fecha no hay pruebas represadas ni personas en UCI catalogadas como posibles contagios, se han realizado 3.047 pruebas en los dos meses (de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Salud) y son solo 78 las muestras que faltan por resultados en el departamento.

Lo otro que hay que aclarar, expuso Álvaro Idrovo, doctor en Epidemiología y docente del Departamento de Salud Pública de la Universidad Industrial de Santander, UIS, es que las cifras son reales y no se trata de ocultar información sino de silencio epidemiológico.

“Desde Bogotá también han preguntado sí la cifra es verdad y te puedo decir que sí, es cierta. No se están omitiendo datos. Esos son los casos que hay. Lo que tenemos claro es que las pruebas que se están pidiendo se procesan y de la toma al resultado no pasan los tres días. Pero tenemos la inquietud de que puede haber más contagios y estamos seguros de que saldrán nuevos casos en la próxima semana”, comentó Idrovo, quien desde hace un mes lidera la sala de Vigilancia epidemiológica de casos y contactos en Santander, creada junto otras siete salas para realizar análisis permanentes de la prevención y atención de la pandemia.

Además, de los 40 casos en Santander solo cuatro siguen enfermos con el virus, pero recuperándose en casa; tres adultos y un menor de edad. Es decir, cerca del 82% de los contagiados en Santander ya superaron el virus, porcentaje que ubica al departamento como uno de los tres con mayor proporción de recuperados, con Sucre (100 %) y Quindío (74%).

Sobre el asombro en la ciudadanía por la cifra de contagios de dos dígitos, muy por debajo de la registrada en Antioquia (456), Atlántico (679), Valle (1.177) y Bolívar (430), el Secretario de Salud aseguró que entiende las dudas de la población, “pero este es el resultado de varias medidas y del cumplimiento del aislamiento. Vamos bien”.

Los casos reportados, de acuerdo con Juan José Rey, Magister en Epidemiología y decano de la Facultad de Salud de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, son coherentes con lo que los servicios de salud están detectando. “Es decir, sería alarmante si el sistema dice un número muy bajo y los servicios de urgencias o UCI, dicen lo contrario con altos números de pacientes. Pero este no es el caso”.

De acuerdo con Víctor Castillo, médico cirujano cardiovascular y presidente de la Fundación Cardiovascular de Colombia, “los muertos no se pueden esconder. Los enfermos en las puertas de los centros médicos tampoco. El 5 de mayo hice ronda por los diferentes hospitales y se refleja la realidad de que no han aparecido casos nuevos”.

Así las cosas, estas serían las cinco razones por las que, según expertos médicos y epidemiólogos, la cifra de positivos en Santander no sube drásticamente:1- Rápido, drástico y efectivo

Antes del 6 de marzo, fecha en la que se conoció el primer caso de Covid-19 en Colombia, la Gobernación de Santander junto con mandatarios del área y varios expertos en virus se reunieron para estudiar cuáles serían las medidas que debían implementar primero para prevenir la propagación de la pandemia.

Por eso se acopló un punto de control en el Aeropuerto Palonegro de Bucaramanga para revisar y hacerle seguimiento al mayor número posible de pasajeros. Además, el Gobernador de Santander, Mauricio Aguilar, tomó otras decisiones que habrían permitido que el virus no se esparciera. Para los expertos, el cierre de fronteras fue uno de los más importantes.

“El Gobernador y los alcaldes se adelantaron a las medidas de Presidencia. Cerrar la frontera fue muy positivo. El impacto en otras ciudades está referenciado a la cantidad de gente que llegó en el área de expansión del virus cuando salta el océano, especialmente por el espacio aéreo”, dijo Rey.

Para Alexander Torres Prieto, epidemiólogo de la Gobernación de Santander, otra buena medida fue cerrar las cárceles “desde temprano, en época de prevención, y cuando iban a trasladar internos desde Villavicencio no se dio el aval. Y no permitir visitas también ha funcionado, para no ponerlos en riesgo”.

En esto también concuerda Víctor Castillo, pues él cree que no solo se trata de una población juiciosa sino de unos gobernantes que ’han hecho la tarea’.

“La gente sale porque tiene hambre, entonces tanto la Gobernación como lo alcaldes repartieron mercados y entregaron alivios económicos y mitigaron eso un poco, también de la mano con empresa privada. La cárcel fue atendida rápidamente y la Cámara de Comercio de Bucaramanga les llevó tapabocas y alcohol. Esta buena atención a la pandemia arrojó buenos resultados”, comentó Castillo.2- Cerco epidemiológico

El toque de queda nocturno y la ampliación del cerco epidemiológico en los casos positivos también lograron un buen impacto. Y todos los expertos coinciden en que la decisión de ampliar el seguimiento a personas cercanas a contagios fue buena idea.

“Si una persona resultaba positiva, desde la toma de la muestra se realizaba un seguimiento y se le tomaba la prueba hasta a 40 personas que hayan tenido vínculo cercano con ésta. La estrategia nos permitió tener monitoreados no solo a los positivos. En un principio hubo muchas quejas por las demoras en la toma de muestras y en la entrega de resultados, pero obedecieron en parte a problemas con IPS que hemos ido solucionando”, explicó el Secretario de Salud.

Juan José Rey, quien además hace parte de la sala 5 que orienta lineamientos sobre organización de instalaciones hospitalarias y de protección de personal de salud durante epidemia, afirmó que la reacción de detención y cerco epidemiológico a los casos que fueron detectados se manejó muy bien.

“Independientemente de los problemas que hubo, las personas contagiadas se aislaron. El sistema de salud respondió adecuadamente y como no eran muchos los positivos, los contactos de esas personas también recibieron seguimiento”, expuso el ex secretario de Salud.

Para Ruth Aralí Martínez Vega, doctora en Ciencias de la Salud Pública con área de concentración en Enfermedades Infecciosas y docente investigadora de la Universidad de Santander, Udes, el trabajo de seguimiento a los contagiados fue muy riguroso y de ahí proviene parte del éxito en la contención del virus.

Ese despliegue y acción de vigilancia epidemiológica tiene mucho que ver con el comportamiento de la pandemia a la región. Lo mismo la implementación de los laboratorios en Santander”, explicó Martínez, magíster en Epidemiología y líder de la sala 8 de revisión de literatura y actualización permanente sobre diagnóstico y manejo clínico COVID-19 en Santander.

El epidemiólogo de la Gobernación de Santander explicó frente a este punto que fue crucial hacer ese nexo, aislar al contagio y a sus contactos cercanos.

También hubo apoyo ciudadano de identificar casos y estar pendiente de que cumplieran la cuarentena. A casi todas las muertes que han sucedido les hemos tomado las muestras. Estamos buscando más estrategias para identificar nuevos casos y aislarlos con prontitud”.3- Cumplimiento de la cuarentena

Otro de los puntos clave tiene que ver con el estricto cumplimiento de la cuarentena en todo el territorio departamental.

“En las visitas que hemos hechos a los municipios, cuando ingresamos, nos hacen un control muy riguroso. Son muy celosos con que haya ingresos al pueblo. O no los dejan entran o se encargan de que se quede 14 días aislado. Son muy disciplinados”, dijo Villamizar.

Por la misma cuarentena los contagiados deben estar en sus casas. Entonces, de acuerdo con Álvaro Idrovo, esto hizo que los contagios no aumentaran. Pero no significa que hayamos vencido al virus.

“Eso lo veremos a principios de la otra semana, con la reapertura, pues esperamos que aparezcan más casos. La cifra baja no es esperanza. Sabemos que la cuarentena funcionó y no se trata de bajar la guardia. Yo veo que la gente se está movilizando, pero el departamento fue muy juicioso y prueba de ello es la cantidad de contagios”, expuso el epidemiólogo.

Para atender a las provincias, la Gobernación contrató 30 personas en 10 equipos para asignar a cada provincia. Y si se presentan casos en esos lugares, ya hay personal allá atento que los atenderá de manera más rápida.

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4- Conectividad

Lo que en otras ocasiones fue la cruz de Santander en esta oportunidad se convirtió en una bendición. Además de las precarias vías terciarias del departamento, el deslizamiento y posterior pérdida de bancada en la más importante vía nacional de Santander representó un aislamiento involuntario en cuanto a enfrentar el virus se trata.

“Esa mala condición, de lo que siempre nos hemos quejado, funcionó esta vez. Entonces casi que los ojos se centraron en hacerle control al aeropuerto. La montaña nos protegió, sobre todo en el área metropolitana que es donde hay más casos y donde se van a registrar más casos. Los municipios del sur están más expuestos, pero hay vigilancia especial. El cierre del aeropuerto también fue un factor fundamental”, aseguró Idrovo.

Para la muestra Cartagena, Barranquilla o Cali que tienen gran número de contagios. ¿Una de las razones? El flujo de pasajeros extranjeros que llegan al país por sus aeropuertos.

“Nos quejamos porque el Aeropuerto Internacional de internacional solo tiene un vuelo. Pero eso nos favoreció porque se tuvo que hacer control a pocos vuelos. Y ahí se nota la diferencia en ciudades como Bogotá, Cali o Cartagena” explicó Juan José Rey.5- Idiosincrasia del Santandereano

En Colombia el santandereano tiene fama de tosco, de no ser meloso ni cariñoso y de no ser tan expresivo en las demostraciones físicas de afecto.

Para varios expertos esta forma de ser del habitante de las bravas tierras de Santander pudo ayudar a que el virus no saliera del entorno cercano al contagiado.

“El santandereano es menos dado a estar pegado besando a la gente y el saludo es más distante. Y puede tener alguna causa en que solo se propague en contactos cercanos. Esa hipótesis habrá que estudiarla cuando pase la pandemia”, expuso Víctor Castillo.

Según Ruth Aralí Martínez, esa cultura santandereana, caracterizada por ser menos cariñosa, sí pudo impactar en los indicadores que tiene el departamento. “No podemos garantizar que sea éste u otro factor, por lo que entendemos que es un resultado de todos, del trabajo mancomunado de varias organizaciones. Esa cultura santandereana pudo frenar un poco la rapidez de los contagios y esperamos que las nuevas, tras el aislamiento, pueda seguir teniendo esos resultados”.