Desde Miami, dos santandereanos, que están a bordo del Coral Princess, crucero que fue rechazado por varios puertos del mundo y que aisló a 13 contagiados y a tres muertos de Covid-19, piden al presidente Iván Duque, ser parte de un vuelo humanitario.

“Nuestro viaje inició el pasado 5 de marzo en Chile. Íbamos a acompañar a mi nieto en su cumpleaños. Nos embarcamos en este crucero y nunca pensamos que fuera a pasar esto. Hoy ya cumplimos un mes y tres días a bordo y la preocupación cada día es más grande”, asegura Juan Pablo Rojas.

Él, es bumangués. Tiene 66 años de edad y su esposa 61 y, aunque les han brindado todas las medidas de protección y han hecho el aislamiento obligatorio, temen contagiarse de este virus que hoy tiene a casi toda la humanidad en casa y que les ha pasado literalmente por el frente.

“Cuando el crucero empezó su curso iban 1.898 ocupantes, incluyendo la tripulación. Hoy solo quedamos 90, estamos en el puerto de Miami desde el pasado sábado esperando respuestas y las personas que quedan dentro es porque o están infectadas o no han podido bajarse porque sus países cerraron los vuelos internacionales. Este es nuestro caso: no nos han ayudado y tenemos información de que hay otro barco en el que están otros 25 colombianos en las mismas condiciones”, añade.

Es por eso que desde hace varios días están solicitando un vuelo humanitario ante la Cancillería Colombiana, “tal y como los que están saliendo desde Estados Unidos hacia Colombia. Además el Gobierno Nacional anunció el un comunicado que a pesar de que algunas operaciones áreas están suspendidas, los vuelos con fines humanitarios se seguirán realizando y vemos que no se está cumpliendo con nosotros”.

¿Cómo es la cuarentena dentro de un crucero?

Juan Pablo Rueda dice que desde que finalizó el paquete del crucero, es decir, desde el 16 de marzo, la Naviera asumió la responsabilidad y los gastos económicos de cada ocupante del barco. 

“Lo único que tenemos que cancelar es el líquido que consumimos. Todos los días nos dan elementos de protección, comida y nos brindan servicio de lavandería. Además, si necesitamos salir para algo urgente, nos brindan acompañamiento, pero es necesario estar en nuestras casas. Tenemos miedo de morir acá y de no recibir ayuda de nuestro país”, añade el santandereanos.

El pasajero señala que es difícil estar encerrados en un camarote de 15 m2 y que esperan viajar en un vuelo humanitario que estaría programado para este jueves a las 8 a.m. Radio Nacional entabló comunicación con la Cancillería Colombiana, pero aseguran que a la fecha están estudiando si se enviarán o no vuelos humanitarios, pues esta es una decisión en la que también intervienen otras entidades y aún no se ha definido cómo se va a proceder.