Santander le entregó al mundo una nueva especie de lagartija, se trata de la sphaerodactílido del género Gonatodes, llamada Gonatodes Chucurí en homenaje a la región de San Vicente de Chucurí, donde fue hallada.

Si bien a simple vista la lagartija podría pasar desapercibida por sus características similares a los lagartos caseros conocidos como chinitas, una particularidad es que tanto los machos como las hembras son iguales, condición que no se ve en otras especies pues el macho suele ser más grande y colorido por temas de territorialidad y cortejo.

Detrás de este hallazgo para Santander, Colombia y el mundo, están el biólogo Elson Ferney Meneses Pelayo, estudiante de la Maestría en Biología, y el biólogo Juan P. Ramírez, estudiante de doctorado en Biología en la Universidad de San Diego (EE. UU.), quienes tras visitar, recorrer y estudiar ecosistemas de las veredas La Colorada de San Vicente; Venceremos de Zapatoca; y Sogamoso y Putana de Betulia, identificaron al lagarto y lo capturaron para su estudio genético y morfológico.

Elson Ferney está familiarizado con estos ecosistemas, pues nació cerca a la vereda Venceremos y pasó parte de su infancia y adolescencia en La Colorada. Siempre le causó curiosidad la naturaleza, y recuerda que a diario veía la lagartija, pero fue cuando obtuvo conocimientos en Biología en la Universidad Industrial de Santander (UIS), que se adentró al bosque a buscar la lagartija para estudiarla.

“El trabajo arrancó en el 2014, recolectamos los ejemplares y los llevamos a la colección científica de la UIS donde empezamos a hacer estudios genéticos y de las características morfológicas para identificar las particularidades de las lagartijas.

Buscamos en el mundo y encontramos que esta especie no estaba inscrita para la ciencia y fue ahí cuando encaminamos los esfuerzos para hacerlo”, precisó Meneses Pelayo.

Tras todos los estudios, verificación de información por expertos y demás trámites, la especie de lagartija fue reconocida como única.

En cuanto al peligro de la especie, según explicó Meneses Pelayo, se presume porque está distribuida en varios ecosistemas y la población es poca.



LUIS A. CÁRDENAS MATEUS
EL TIEMPO/ADN
BUCARAMANGA