La preocupante cifra de docentes amenazados en Santander, que este año va en 26, tiene encendidas las alarmas entre las directivas del sindicato de educadores.

Mauricio Martínez, docente y quien conforma el sindicato, manifestó su inconformidad con las autoridades porque asegura que los profesores no están siendo protegidos y tampoco hay soluciones definitivas para disminuir el riesgo.

“Son falsos compromisos, una reunión que tuvimos en la policía de Santander con el gobierno departamental y organismos de control, pero no hubo solución, se había comprometido a una reunión para el 25 de junio con la intención de establecer la mesa departamental de garantías, pero nunca se dio y esto nos preocupa”, aseguró Martínez.

La situación para los docentes es tan crítica que han tenido que salir de las zonas donde trabajan, como el caso de Oneida Suárez, una profesora de primaria que hace 15 días llegó a Bucaramanga por las constantes amenazas de muerte en su contra.

“Yo estaba en zona rural del municipio de Carmen de Chucurí, hace un mes lideré una marcha en contra del fracking y a partir de ahí empecé a recibir amenazas, inclusive me estigmatizaban y tildaban de pertenecer a la guerrilla, por eso salí del territorio”, contó la docente.

También cuestiona la falta de atención por parte de las autoridades, “ante las denuncias, lo que la policía hizo fue un acta de autoprotección con recomendaciones, fueron dos veces a hacer rondas, pero para que firmara las actas y luego jamás volvieron”.

En Bucaramanga la profesora Oneida Suárez, espera a que la secretaría de educación de Santander la reubique para continuar sus labores como docente.

De los 26 profesores que en Santander han tenido que dejar los colegios donde trabajaban, 19 ya fueron reubicados y los siete restantes esperan la asignación de un nuevo lugar de trabajo.

Fuente: Verónica Rincón, BLU Radio