Desesperados porque en sus casas no pueden ni hervir el agua se encuentran los habitantes del corregimiento Yarima.

Aseguran que desde el miércoles se encuentran en asamblea permanente, luego de que a las 4:00 de la tarde les fuera suspendido el gas, que con conexiones artesanales, llegaba hasta cada vivienda.

La situación se dio porque Ecopetrol cerró la válvula, de donde estas personas recibían el servicio.

De acuerdo con las cifras que maneja la Junta de Acción Comunal del corregimiento, son 750 viviendas las que recibían el servicio.

“Lo que estamos exigiendo es que nos devuelvan el servicio de gas, nos han quitado la tranquilidad. Argumentan que están cuidando nuestras vidas. Hace como 20 años estamos con conexiones artesanales”, dijo Sandra Díaz, presidenta de la JAC.

Algunos estudiantes no fueron a clases porque los padres no tenían cómo prepararles el desayuno.

Solicitan a la empresa que no cierre la válvula por los cuatro meses siguientes, ya que se prevé que para ese entonces esté terminado el proyecto de gas domiciliario, en el cual Ecopetrol aportó cerca de $1.000 millones.respuesta de la empresaLa empresa petrolera señala que “el 9 de febrero se registró un incendio forestal en el corregimiento, con una afectación de una hectárea de vegetación, y que pudo haber alcanzado una conexión ilícita (…) la Compañía tomó la decisión de asegurar su infraestructura para que no pasara gas hacia las conexiones ilícitas y evitar que se registre un nuevo suceso que ponga en riesgo la vida de las personas”.