Nota extraída de Vanguardia.com

Niños del área rural de San Vicente de Chucurí, Santander, estudian en condiciones indignantes. Algunos de sus salones son de tabla, mientras que las aulas con paredes de saca fueron construidas improvisadamente por los padres de familia sin los requerimientos técnicos.

Los menores que residen en el sector de Los Acacios, vereda La Vizcaína en San Vicente de Chucurí, son víctimas de abandono estatal. En total son 132 los pequeños que cursan preescolar y primaria en la Sede N que se encuentra suscrita a la Institución Educativa Pozo Nutrias Dos. Esta escuela registra pésimas condiciones en su infraestructura.

Johan Sebastián Moreno Castro, expersonero de este municipio ubicado a 85 kilómetros de Bucaramanga, denunció que a estos niños se les vulnera el derecho a una vida digna, así como a la integridad personal y social.

Moreno Castro detalló las deficiencias en la infraestructura de esta escuela que funciona desde hace siete años. “Tiene tres salones de madera y láminas de zinc. Les entra el agua y rayos de sol. Tiene puertas reutilizadas que no sirven. Allá entran personas externas a hacer actos indebidos dentro del colegio, incluso han hurtado”

Moreno señaló que debido a la ausencia del Estado, los padres de familia aportaron de sus propios ingresos para edificar otras aulas que no cumplen normas técnicas como las de sismorresistencia. “Es abrupta la construcción, es muy rústica. Es una obra en cemento. No hay acceso para niños en condición de discapacidad”.

El exfuncionario lamentó que en esas instalaciones los menores tengan que soportar temperaturas de hasta 34 grados Celsius. “Parece un sauna literalmente”.

Además, expresó que debido a que no cuentan con servicio de acueducto “los niños tienen que hacer fila para beber de una llave. Deben esperar que el agua baje cada vez que haya disponibilidad”.

Los estudiantes reciben alimentos del PAE pero como la escuela se encuentra prácticamente a la intemperie, los padres debieron adquirir cadenas y candados para guardar en neveras las porciones industrializadas para prevenir que también se las roben.

Aunque en este plantel educativo existen cuatro profesores nombrados por la Gobernación de Santander y se encuentra en jurisdicción de San Vicente de Chucurí, no han recibido inversión para mejorar su infraestructura por ninguno de estos entes territoriales desde su fundación en el año 2013.

“Las condiciones no son propias de un país en pleno siglo 21. El Gobierno habla tanto de los niños, pero nada hace por ellos”, recalcó Moreno Castro

¿Qué pasa?

El expersonero considera que el problema se debe a falta de voluntad política. En el transcurso de estos siete años no se ha logrado la legalización del terreno. “Ese predio pertenece al Colegio Agropecuario La Fortuna de Barrancabermeja, pero la escuela se encuentra adscrita al municipio de San Vicente de Chucurí, sede Pozo Nutrias”.

Ante esta situación, el expersonero de San Vicente de Chucurí tramitó una acción de tutela ante el Juzgado Promiscuo Primero municipal. “Pese a que se ha requerido a las administraciones locales de San Vicente y Barrancabermeja, así como a la Gobernación de Santander, que se legalice ese predio, nada se ha hecho. Dicen que no es posible ni viable invertir en la escuela porque el predio está sin formalizar”.

Subrayó además que pese a que las condiciones de precariedad de la escuela han sido expuestas al Gobierno Departamental y Municipal, “ni siquiera se tomaron la molestia de responder”.

El pasado 25 de febrero el juzgado resolvió a favor de la comunidad educativa. En el fallo se le ordenó a la Gobernación de Santander y a las alcaldías de Barrancabermeja y San Vicente de Chucurí, adelantar las acciones corres-pondientes para legalizar el terreno en un periodo de 10 meses, mediante un convenio o comodato “a fin de dar viabilidad a la inversión de recursos públicos en el predio”.

Además, se ordenó a la Gobernación y a la Alcaldía de San Vicente de Chucurírealizar ajustes presupuestales para que en un plazo de 18 meses “construir, reparar, mantener o adecuar según corresponda, las obras de infraestructura que garanticen a los estudiantes una planta física acorde a sus necesidades formativas”.

Impugnación

El actual personero de San Vicente de Chucurí, Iván Darío Buenahora, explicó que aunque el falló se emitió la semana pasada, este miércoles se le notificó sobre una impugnación que interpuso el colegio La Fortuna. “El proceso se remitió al juzgado del circuito para que en los próximos días se tome la decisión. Espero que se haga la rectificación del fallo para que las entidades hagan acciones para legalizar y construir el colegio, o en su defecto garantizar un traslado de protección de los derechos de estos menores”.

Vanguardia intentó comunicarse con el rector del colegio La Fortuna, Antonio Gómez; el alcalde de San Vicente de Chucurí, Óscar Leonardo Rodríguez Acevedo; y la secretaria de Educación de Santander, María Eugenia Triana, pero no respondieron a las llamadas telefónicas.

En septiembre de 2017, la entonces secretaria de Educación de Santander, Ana de Dios Tarazona, había prometido gestionar el arreglo de la escuela rural Los Acacios, pero tres años después se mantienen las mismas condiciones. La exfuncionaria en su momento indicó que la Gobernación buscaría la forma de resolver el problema de infraestructura a través de entidades públicas o privadas. Todo se quedó en promesas.