Este es el buque Pienta, que aún no presta los servicios para los que fue construido. Comunidades piden que opere para que haga controles.

Comunidades piden que el buque controle la piratería que se tomó el embalse.

Tras un año en el limbo, finalmente la Policía Metropolitana de Bucaramanga (Mebuc) recibió en comodato el Centro de Atención Inmediata Interinstitucional (CAII) Fluvial Pienta, el buque con el que se pretende garantizar la seguridad y atender emergencias en el embalse Topocoro de Hidrosogamoso.

El recibo del buque fue confirmado por el excomandante de la Mebuc, general Manuel Antonio Vásquez, quien señaló que en diciembre, como ordenador del gasto para los comandos de Policía de Bucaramanga, Santander y Magdalena Medio, firmó el comodato del buque y pasó a manos del Comando de Policía de Santander, organismo que lo operará.

“El buque no se había recibido porque si entraba a los inventarios de la Policía la entidad tenía que asumir el sostenimiento del buque y esto es representativo y si no opera se podría causar un detrimento. Por eso se hizo mediante la figura de comodato para que cuando se cumpla el ciclo y las responsabilidades, podamos devolverlo sin dificultades”, precisó Vásquez.

Aunque el Excomandante de la Mebuc señaló que el buque ya debería estar operando, comunidades de la zona le asguraron a Diario ADN que la embarcación continúa sin funcionar.

Humberto Patarroyo, de Sintrahidro y quien tiene una empresa de transporte de pasajeros en el Topocoro, indicó que a la fecha el buque está igual que los 12 meses anteriores, sin operar y tan solo con un par de policías que van a cuidarlo.

Esta situación, advirtió Patarroyo, es grave porque se supone que el buque fue concebido para garantizar la seguridad, legalidad y atender las emergencias en el embalse, pero en este momento “lo que se ve es un desorden en el espejo de agua y no hay quien controle”, precisó.

Patarroyo señaló que la ilegalidad pulula en el embalse, hay embarcaciones que no cuentan con los permisos del Ministerio de Transporte para el movimiento de pasajeros y aún así están prestando ese servicio. “Hay varios socios de Corsogamoso que tienen buques que los pueden operar de manera privada más no pública, como el caso del barco Splendor. Sin embargo no entendemos cómo prestan un servicio público sin tener los permisos, eso es peligroso”, precisó.

En el embalse actualmente hay siete empresas legales, que cuenta con los permisos del Mintransporte y los seguros. Patarroyo agregó que también se creó el cargo de Inspector Fluvial para el embalse, pero la administración del entonces gobernador, Didier Tavera Amado, no tramitó el nombramiento.

Fuente: ADN Bucaramanga – LUIS A. CÁRDENAS MATEUS luicar@eltiempo.com