En completo abandono se encuentra la construcción de la Urbanización Yarigüíes III, que contemplaba la edificación de 45 viviendas que se iban a entregar a personas damnificadas durante la temporada de lluvias que se registró en San Vicente de Chucurí y Betulia, Santander, hace ocho años.

El personero de San Vicente de Chucurí, Johan Sebastián Moreno Castro, explicó que el proyecto, a cargo del Fondo de Adaptación, solo logró avanzar en un 53%. A la fecha, las obras se encuentran a punto de colapsar. “Están en total deterioro, a punto de caerse (las casas) literalmente. Ningún ente de control ha querido apersonarse de esto. Hay riesgo de que las viviendas se pierdan y las familias afectadas terminen en la calle”.

El funcionario señaló que pese a las constantes quejas de los afectados, todavía continúan a la espera de que el Fondo de Adaptación les entregue una respuesta sobre cuándo recibirán el proyecto al que ya se le invirtieron más de $2.300 millones. “Se realizaron seis otrosí, que hacen que el costo de la obra esté llegando casi a $3 mil millones. La comunidad es la que está llevando del bulto”, lamentó Moreno Castro.

El Personero de San Vicente de Chucurí añadió que la situación económica de las familias es difícil y que incluso algunos han pensado en habitar la obra tal y como se encuentra en la actualidad. “Se piensan ir a vivir allá, así les caiga encima la estructura. Dicen que ya no pueden pagar más arriendo, es una situación bastante precaria. Hay personas que si pagan arriendo, no pueden comer”.

Moreno afirmó que aunque ya se interpuso una denuncia formal ante la Procuraduría, pero aún no se han entregado resultados sobre este proceso. “Se están analizando opciones de instaurar una denuncia ante la Fiscalía por detrimento fiscal”.

De acuerdo con el funcionario del Ministerio Público, lo único que anunció el Fondo de Adaptación es que próximamente se iniciará un plan de trabajo. “No dan una respuesta de fondo a la comunidad. No se sabe cuándo se entregarán las viviendas, ni bajo qué condiciones. Todo está en abandono, las paredes usted las toca y se mueven. Es un elefante blanco”, recalcó.

¿Qué dicen los afectados?

Ovidio Osorio, veedor ciudadano, explicó que la construcción de la urbanización se formalizó cuando el Fondo de Adaptación y Comfenalco suscribieron el contrato N° 003 de 2013, con una vigencia a diciembre 30 de 2017. “Desde esta fecha el proyecto está abandonado. La construcción se encuentra al sol y al agua. Las familias estamos en una situación lamentable y no nos han cumplido”.

Por esta razón, Osorio solicita que los entes de control cumplan su función de investigar lo sucedió. “Las viviendas ya las deberían haber terminado. Los recursos de la nación son sagrados y aquí se evidencia detrimento”.

Sonia Suárez, una de las personas a las que se les entregaría una de las viviendas, criticó que la falta de información. “Algunos de los beneficiarios ya fallecieron. Esto está que se cae. Somos madres cabeza de familia, no tenemos empleo en estos momentos, le pedimos al Presidente Iván Duque que se ponga la mano en el corazón. Somos personas de bajos recursos”.

La mujer explicó que la única alternativa que tiene es permanecer en el barrio Orocué, el mismo lugar donde en la madrugada del miércoles 18 de mayo de 2011 ocurrió la avalancha de la quebrada Las Cruces, que dejó un muerto y 652 damnificados. “Nos tocó reconstruir las viviendas que el agua se llevó. Esperamos que la promesa de las casitas se vea, que no las dejen caer. Estamos en una zona de riesgo, tenemos hijos y no queremos que más adelanta suceda otra tragedia y pasen cosas más graves”.

Jenny Viviana Aguilar es otra de las afectadas aseguró que siente tristeza al ver cómo las casas del proyecto cada día se estén deteriorando. “Está abandonado el lote, las casas se están grieteando. Necesitamos que nos colaboren”.v

El veedor ciudadano Raúl Gómez criticó que pese a que se han instaurado derechos de petición y acciones de tutela, desde hace dos años las obras se encuentran detenidas. “La construcción está en pésimas condiciones, se está deteriorando porque las viviendas no tienen techo. Notamos que el rastrojo está invadiendo las casas y que las paredes se están despegando”.

¿Qué dice el Fondo de Adaptación?

Al ser consultados por Vanguardia, funcionarios del Fondo de Adaptación explicaron que el proyecto Urbanización Yariguíes III forma parte de uno de los contratos derivados que las administraciones anteriores de la entidad. Esta obra se estableció mediante un contrato con el Operador Zonal Comfenalco Santander, responsable de proveer soluciones de vivienda a damnificados.

No obstante, el contrato actualmente está en proceso de liquidación y el Fondo además radicó una demanda de incumplimiento contra la Caja de Compensación. “A la fecha de vencimiento del contrato (diciembre 30 de 2017) no cumplió con la entrega de viviendas y tenía un avance reportado del 38%”.

Además, el Fondo afirmó que con el fin de buscar alternativas de solución para lograr la entrega de las viviendas se han desarrollado mesas de trabajo con Comfenalco, en marzo, junio y agosto pasados.

Según el Fondo, durante dichas mesas el operador informó que podría terminar la construcción de las viviendas en tres meses; y la Alcaldía de San Vicente de Chucurí se comprometió a construirla PTAR (Planta de Tratamiento de Aguas Residuales), para garantizar la prestación de los servicios públicos y realizar el desenglobe del predio para permitir la escrituración a los beneficiarios.

La Administración Municipal informó el cumplimiento de los compromisos adquiridos, quedando pendiente la expedición del permiso de vertimientos necesario para poner en funcionamiento la PTAR.

Igualmente, el Fondo señaló que Comfenalco Santander se comprometió a enviar un cronograma para la terminación de las obras y de esta forma suscribir el acta de liquidación parcial para dar continuidad al proyecto. “Sin embargo, a la fecha el Fondo no lo ha recibido”.

Se espera que en noviembre quede suscrita el acta de liquidación parcial para terminar el proyecto durante el primer trimestre del 2020.

El pasado 17 de octubre el Fondo se hizo presente en el municipio y adelantó una jornada informativa con la comunidad, en la que se le comunicó el estado del proyecto y el proceso requerido para su culminación. “El Fondo conmina a Comfenalco Santander para que adelante todas las gestiones que permitan salvar el proyecto y así atender a la comunidad beneficiaria”.

¿Qué dice Comfenalco?

Rosa Inés Saavedra, trabajadora social de Comfenalco Santander, señaló que son varias las razones por las que se ha dificultado el avance de Urbanización Yariguíes III pero recalcó que hay interés en continuar con el proceso. “Comfenalco ha hecho lo pertinente, pero en 2017 se acabó el contrato con el Fondo de Adaptación. Comfenalco no abandonó a los beneficiarios, se continuó con el proceso y estamos esperando a llegar a unos acuerdos para finiquitar el proceso”.

Pese a la buena voluntad, Rosa Saavedra reconoció que se desconoce una fecha para la entrega de las viviendas a las familias damnificadas, ya que aún no se ha pactado por ejemplo el giro de los recursos. “Para terminar la obra el contratista espera que el Fondo se comprometa a hacer el pago, porque no va a invertir sino hay una garantía de que le van a pagar. Comfenalco no es quien desembolsa, es el Fondo, nosotros solo hacemos una intervención”, aclaró.

La vocera de la Caja de Compensación resaltó que existe desconfianza por parte del contratista debido a que el Fondo de Adaptación no le ha pagado el dinero correspondiente que construyó y entregó hace más de un año.

Además, la vocera de Comfenalco explicó que a través del proyecto macro se les asignaron proyectos en Santander, Norte de Santander y el Sur de Bolívar. Aunque ya se entregaron varios, aún está pendiente la entrega de otros siete por problemas similares a los de San Vicente de Chucurí.

Comfenalco insiste en que el proyecto no se va a perder. “Al Fondo de Adaptación no le interesa perder los recursos públicos que ha invertido. La idea es terminar y entregar, como operador estamos en toda la disposición. Hemos solicitado permanentemente cronogramas a los contratistas y al Fondo, pero hasta la fecha no hay un acuerdo definitivo”.