Continúan los trabajos sobre este corredor vial, después de que, en junio del año pasado, se dio paso por el mismo. Por esta ruta, sale el 50% de la producción de cacao del país.

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Como parte de su compromiso de restituir la infraestructura vial existente, debido a la construcción y funcionamiento de Hidrosogamoso, Isagén es, hasta el momento, la entidad responsable de este nuevo corredor vial, que les posibilitó a los habitantes contar con una vía pavimentada y más rápida. 

Por considerar que todavía no brinda óptimas condiciones de seguridad, la Gobernación de Santander aún no recibirá la vía sustitutiva Bucaramanga-Lisboa-La Cananá-San Vicente de Chucurí.

La vía, cuyo compromiso era haberse entregado durante los primeros tres meses del año, no pasará a manos del Gobierno Departamental, ya que, según las evaluaciones, los taludes aún presentan alto riesgo de deslizamientos.

El secretario de Transporte e Infraestructura Departamental, Reinaldo Castillo Parra, aseguró que aunque Isagén intervino los 14 puntos críticos que la Sociedad Santandereana de Geotecnia, SSG, detectó en esta vía, varios de esos sitios todavía registran riesgo de caída de rocas, que exponen a los usuarios a posibles accidentes.

El funcionario agregó que el Gobierno Departamental no recibirá la obra en estas condiciones, por lo que le solicitó a Isagén que haga nuevas intervenciones mediante la contratación de obras para mitigar los riesgos en los tramos señalados por la SSG.

El presidente de esa entidad, José Rubén Torres Camargo, aseguró que se deben minimizar los riesgos, para garantizar que no haya pérdida de vidas humanas.

“En cuanto a la parte técnica, hay unas inquietudes respecto al problema de seguridad vial, porque el problema de caía de bloque es una amenaza alta”, dijo el vocero.

Según explicó Torres Camargo, aunque la tercera parte de la vía está construida sobre coluviones, estos nos constituyen amenaza para la seguridad vial o de pérdida de vidas, como sí lo representan los deslizamientos que se puedan presentar en algunos taludes que aún están expuestos. Hasta el momento, se han detectado 14 puntos críticos, que están siendo tratados por Isagén, a través de la firma Ingetec.

El experto añadió que entre las recomendaciones técnicas de la SSG a la Gobernación de Santander, está la ampliación de las pólizas por parte de Isagén de cinco a diez años, ya que se trata de una vía nueva, en la que este tiempo es importante para observar el comportamiento de las obras y de los taludes en diferentes periodos de invierno.

Las pólizas garantizan que Isagén se responsabilice por ejecutar las obras que se vean afectadas durante este periodo, diferentes a las de mantenimiento y rehabilitación por tráfico vehicular.

Cabe señalar que una vez la Gobernación de Santander reciba oficialmente la vía por parte de Isagén, será el departamento el directo responsable por cualquier hecho que se presente en ese corredor.

Por otra parte, debido a la presencia de coluviones y fallas geológicas, Isagén ha tenido que volver a intervenir obras hidráulicas y algunos puentes que han presentado deformaciones, como en el puente La Molinilla y el puente sobre el río Chucurí, donde recientemente se tuvieron que hacer movimientos de taludes entre los 30 y los 30 mil metros cúbicos de tierra.