6256817 (Este número es solo para compra de publicidad) sanvicentedechucuri@gmail.com

Desde hace muchos años se dice que el cacao de Santander, por contener áreas sembradas en variedades criollas, es de alta calidad y fino en sabor y aroma.

La International Cocoa Organization, Icco, máxima autoridad en la materia, le reconoce esa cualidad y condición, que lo eleva a la categoría de especial.

Y una prueba de lo anterior es que tres muestras (una de investigación y dos comerciales) están como finalistas del Premio a la Excelencia de Chocolate que otorgará la International Cocoa Awards 2015, el 28 de octubre, en el Salón Mundial del Chocolate, en París (Francia).

Allí estarán una muestra comercial presentada por Fedecacao (salida del predio Granja Villa Mónica, en San Vicente de Chucurí) y otras dos aportadas por la Corporación Tierra para la Paz del Magdalena Medio (Cortipaz) y la Asociación de Productores de Cacao de El Carmen de Chucurí (Aprocar).

Según José Santiago Amado Velandia, presi-dente de Aprocar, llegar a esa instancia es el producto de un trabajo que lleva varios años y donde se propende por la multiplicación de las variedades regionales que son dueñas de sabores frutales secos, nueces, florales, baja astringencia y acidez cítrica, que las hacen únicas en el planeta tierra.

“Es la primera vez que participamos y estamos entre los mejores 50 cacaos del mundo. El paso que viene es buscar un cliente exclusivo en el exterior o salir al mercado externo con el grano procesado, con el fin de aprovechar sus condición, que es muy valorada en Europa”, agregó.

Para el directivo de Aprocar, si bien Colombia no produce grandes cantidades de cacao, “sí somos potencia en el cacao fino, el cual día por día escasea, y es allí donde debemos po-tenciarnos para ser competitivos y explotar esa riqueza genética”.

Son muy cotizados

José Santiago Amado Velandia dijo que los cacaos finos son muy cotizados en los mercados americanos y europeos, al pagárseles sobreprecios por ser exóticos.

“Un grano regional puede proporcionar más de 600 perfiles de sabor; eso es único. Por ejemplo, una chocolatina de 50 gramos en Europa vale 5 euros; lo anterior significa que al cambio serían $16.000; mientras que en Colombia un kilo de ese cacao de esa misma condición se tasa en $7.000. Ante esa gran diferencia económica, la única alternativa es transformar el producto y venderlo a un cliente especial, si queremos que a nuestros productores les llegue por su producto un valor cercano, al menos, a lo real”, sentenció.

El directivo de Aprocar anotó que hoy en poscosecha se trabaja bajo parámetros internacionales, y lo anterior se logró mediante un convenio entre la Fundación Suiza de Cooperación para el Desarrollo Técnico ‘Swisscontact’ y la Secretaría Departamental de Agricultura.

Los granos, en el caso de Aprocar, se trabajan en unas plantas de beneficio colectivo, con el fin de tener una fermentación estándar y homogénea.