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Desde que la Comisión de Expertos dio vía libre a Ecopetrol el pasado 14 de febrero para realizar pruebas piloto de extracción de hidrocarburos no convencionales a través de la técnica de fracturamiento hidráulico, conocida como ‘fracking’, en los pueblos petroleros del Magdalena Medio los ambientalistas intensifican su campaña en contra de esta técnica de exploración petrolera.

En esta región de Santander, zona donde está el 56 % de este tipo de yacimientos, los campesinos que viven entre los pozos convencionales se dividen en dos: los que esperan un trabajo y los que temen que se les contaminen más sus tierras.

En la vereda Planta Nueva, en el corregimiento de El Centro, de Barrancabermeja, Ricardo Ovalle tiene en la parte frontal de su pequeña tienda un letrero que dice ‘Rechazamos la contaminación, queremos solución e inversión, comunidad Planta Nueva’, como protesta por el olor a petróleo que se siente en este lugar. 

“En este sector tenemos tres plantas de tratamiento de lodos. Una de ella nos queda a 200 metros de distancia de las casas. Tocó cerrar hace ocho años la escuela por la contaminación”, dice Ovalle. Los niños de las 24 casas ubicadas alrededor deben desde entonces ir a las escuelas aledañas.

Rafael cuenta que uno de sus cuñados falleció por la contaminación. “Duró tres años como vigilante en una empresa que tenía una planta de biorremediación, antes de retirarse de la empresa, se enfermó de los pulmones, se hizo tratamientos, la empresa lo indemnizó, pero esa plata no le alcanzó porque allá está, en Jardines de Paz”, cuenta. 

Los habitantes de esta vereda temen que a estas plantas lleguen los materiales que van a sacar en caso de que se efectúen las pruebas piloto de ‘fracking’. “La comisión de expertos no vino a hablar acá con nosotros, no sé si con el presidente de la junta, pero con los residentes de la vereda no; están entregando muchos documentos los de la USO y ambientalistas y así se entera uno, y eso no puede ir, porque sinceramente, mire, ya no tenemos ni agua. Estas tierras no producen y si dejamos meter el ‘fracking’ estaríamos acabando con lo poquito que tenemos, nos va a perjudicar a largo plazo”, añadió.

Los ambientalistas les salieron al paso a las empresas petroleras y trajeron desde Estados Unidos a un experto, con 19 años de experiencia en la industria petrolera en este país, que recorre las veredas dando su posición sobre esta técnica.

Los campesinos que viven entre los pozos convencionales se dividen en dos: los que esperan un trabajo y los que temen que se les contaminen más sus tierras

Se trata de Roberto Ochandio, es un argentino, licenciado en Ciencias de la Geografía de la Universidad de North Texas (EE. UU.), y uno de los autores del libro 20 mitos y realidades del ‘fracking’, y fue el primer ingeniero de campo de la compañía Hughes Services. 

No me contrata nadie, no recibo ningún sueldo de nadie, lo hago con mi propio bolsillo, yo mismo me financio mis viajes, es todo de corazón. Conociendo cómo funciona la industria, lo que yo quiero es que no se repita el error que se comete hoy en Estados Unidos o en Argentina, en el yacimiento famoso de Vaca Muerta; vamos a ver si se puede impedir que hagan el mismo desastre que están haciendo en otros lados”, añadió el experto.

Óscar Sampayo, ambientalista de la Alianza Colombia Libre Contra el Fracking, quien lidera esta socialización en todo el Valle del Magdalena Medio, asegura que realizan estas charlas para lograr preservar la naturaleza y el territorio. 

“Nosotros conocemos estas veredas, hemos vivido acá y no queremos que esta naturaleza que aún vive sea destruida por los pozos petroleros y el ‘fracking’ que se avecina; el fin es pedagógico, es formativo, que se defienda el territorio y la naturaleza”, añadió Sampayo. 

A treinta minutos de Planta Nueva está el corregimiento de Yarima, del municipio de San Vicente de Chucurí, cuyas temperaturas llegan a los 40 grados centígrados.Cristian Garzón, un trabajador de una empresa de palma de aceite, asegura que la comunidad en general está ‘enceguecida’ por un puesto de trabajo de tres meses, que es lo único que les aporta la empresa Parex, encargada del pozo. 

“Cuando hacen reuniones, los ingenieros nunca tocan el tema de yacimientos no convencionales; a pesar de que les preguntamos, solo hablan de que van a arreglar las vías”, dice. 

En San Vicente de Chucurí coinciden en que nadie de Ecopetrol los ha visitado y que saben de ‘fracking’ por los ambientalistas. “Lo que tenemos entendido es que el ‘fracking’ es un fracturamiento hidráulico que nos va a contaminar las aguas profundas, pero nosotros no estamos de acuerdo”, dice Ernesto Abel Gamboa, habitante de la vereda La Tempestad.

Aunque aún Ecopetrol no ha revelado los pozos donde se efectuaría la prueba piloto, los ambientalistas ya hablan de cinco en el Magdalena Medio: Coyote Uno, Iwana Uno, Prometeo Uno, Casabe K y La Luna Uno. 

La empresa explicó que en este momento están haciendo un análisis del informe de la Comisión de Expertos, un trabajo que calificaron de serio y delicado, pero que “consideran una oportunidad que debe materializarse en forma responsable”. Y ratificaron que se harían unos pilotos controlados y auditados en el Magdalena Medio, donde han identificado un potencial importante de yacimientos no convencionales. 

En cuanto al plan de socialización, informaron que deben profundizar en las inquietudes, escucharlas y construir planes conjuntos y aseguran que, para los pilotos, tendrán encuentros con la comunidad, los entes territoriales, las autoridades regulatorias y personas interesadas en conocer la propuesta.

MARÍA ALEJANDRA RODRÍGUEZ
Enviada Especial EL TIEMPO
Barrancabermeja
En Twitter: @MariasRodriguez